Experiencia personal en el extranjero I – Curiosidades sobre Colombia

Tengo 33 años y durante los últimos quince he vivido prácticamente diez años en diferentes países. La lista es la siguiente: más de cinco años en Alemania, un año en Italia, año y medio en Canadá y casi dos en Colombia. El otro día, hablando con mi amigo T., éste me propuso escribir sobre las particularidades que he encontrado durante mi estancia en los países que menciono. Me pareció una buena idea, así que empecé a hacer memoria y tomé algunas notas de mis recuerdos y anécdotas por estas partes del mundo con el fin de reflejarlas aquí.

He decidido empezar por el último país extranjero en el que he vivido, aunque debería decir, sigo viviendo: Colombia. No voy a entrar aquí en los motivos personales que me han llevado a pasar casi dos años en este magnífico país sudamericano. Voy a hacer una relación de aquellas cosas que he ido descubriendo yo solo con el tiempo, a través de conversaciones con amigos y conocidos, leído en la prensa o visto en la televisión. Algunas son halagadoras y otras no tanto. En cualquier caso no es mi intención menospreciar u ofender y, en absoluto ser una autoridad en todo lo que digo. Esta entrada comienza con la palabra curiosidades porque de eso se trata, de comentar aspectos particulares del país a modo de anécdota. No voy a centrar en dar datos estadísticos ni referencias absolutas. Esta entrada contiene apreciaciones personales más o menos contrastadas o contrastables; si alguien en los comentarios quiere y puede aportar datos que rebatan o apoyen lo que digo estaré encantado de editar la entrada para mejorarla. Bueno, allá vamos.

Bogotá

O también Bogotá Distrito Capital (D.C.) es la capital de Colombia y está situada a una altitud de aproximadamente 2600 m, lo que implica un 30% menos de oxígeno que a nivel del mar. Es, por tanto, la tercera capital ubicada a mayor altura en todo el mundo, superada sólo por La Paz (Bolivia) a 3600 m y Quito (Ecuador) a 2850 m. En mi caso, las dos primeras veces que llegué a Bogotá necesité algo más de dos semanas para dejar de sentir los efectos del mal de altura: sensación de ahogo, cansancio repentino, temblor de piernas, algo de dolor de cabeza, ligera apnea durante la noche y, en general, la dificultad de llevar a cabo cualquier ejercicio físico, incluso el más irrelevante como el de cruzar corriendo de una acera a otra. No obstante, ahora que llevo casi dos años aquí me sigue costando enormemente realizar esfuerzos físicos como jugar al baloncesto o hacer footing.

La temperatura media de Bogotá es de unos 15 grados durante todo el año debido a su baja latitud y las lluvias son muy frecuentes, hasta el punto de que casi no hay semana en la que no llueva algún día.

El censo de 2005 dice que en Bogotá hay más de 6,5 millones de personas, pero me cuentan que esa cifra se encuentra actualmente muy cerca de los 8 millones de habitantes, sobre todo debido a los desplazados de las zonas rurales inmersas en el conflicto entre la guerrilla, los paramilitares y el ejército.

La ciudad hermana de Bogotá en España es Cádiz.

Una forma de denominar a la persona oriunda de Bogotá es llamarle rolo/a, que es también el nombre del dialecto del español bogotano.

Bogotá no dispone de un sistema de alcantarillado apropiado, de modo que cuando llueve mucho (algo que ocurre bastante a menudo) las calles se convierten literalmente el torrentes de agua. Hay que tomar una serie de precauciones para no llegar empapado a casa: caminar por el lado alejado a la calzada vigilante al paso de los vehículos para evitar que éstos te duchen y, si vas conduciendo, llevar todas las ventanillas subidas, pues los buses del Transmilenio y las busetas suelen levantar mucha agua cuando circulan a tu paso.

Bogotá está dividida en barrios catalogados por estratos de riqueza que van desde el estrato 0 de pobreza absoluta hasta el estrato 6 calificativo de las rentas más altas. El pago de impuestos es progresivo y depende del estrato del contribuyente: cuanto mayor sea el estrato mayor es la cuota a pagar por ejemplo de agua, luz, gas, impuesto predial, etc.

Contrario a lo que ocurre en muchas capitales, donde el centro de la ciudad es también el centro de la vida cultural, turística y económica y donde es más deseable vivir, en Bototá el centro es, con pocas excepciones como La Candelaria, un área bastante descuidada cuyo estrato oscila entre el 1 y 4. Es en el norte de la ciudad donde vive la población más rica, es decir, de estrato 5 y 6, en barrios como Los Rosales o Usaquén.

El precio medio de un almuerzo normal (llamado corriente) es de unos 6000 pesos, lo que equivale a unos 2,5 euros. Éste almuerzo suele estar compuesto por una sopa de entrada, por ejemplo de ajiaco, plato principal, por ejemplo con arroz, pechuga a la plancha y patatas, bebida en forma de zumo (habitualmente mora, limonada, lulo o mango) y según el local, un pequeño postre en forma de porción pequeña de tarta.

El sistema de transporte

En Bogotá me llama mucho la atención la casi ausencia total de señales de tráfico y de rotondas, así como que en las autopistas muchas veces los carriles de desaceleración (de salida) o de cambio de sentido se encuentran a la izquierda.

En las pocas rotondas que hay en Bogotá he visto a menudo cómo los vehículos que circulan por la rotonda tienen que detenerse para dejar paso a los que se incorporan a ésta.

La forma de conducir no la puedo denominar de otra forma que temeraria.

Lo que en España podríamos denominar como autobuses, en Colombia se llaman de varias formas según la capacidad de viajeros del vehículo. Se encuentran así el bus, la buseta, el mircobus y la flota (autobús de rutas largas). Para ver cómo es cada vehículo visita esta página oficial de la ciudad de Bogotá.

Debido al gran número de vehículos que circulan por Bogotá, en 1998 se implantó un sistema de restricción del tráfico denominado pico y placa. Según este sistema, entre las 6 h de la mañana y las 20 h de la noche sólo pueden circular por la capital los vehículos privados cuyo último número de la matrícula no coincida con los números del día en cuestión. Por ejemplo, los números inhabilitados para los lunes son 9, 0, 1, 2. Esto quiere decir que sólo los vehículos cuyas matrículas terminan en los restantes números pueden circular por la ciudad durante las horas mencionadas. La lista de números cambia cada año. Esta medida también se aplica a taxis y buses, con la particularidad de que se extiende de 5:30 a 21 h y de lunes a sábado.

Bogotá no tiene metro (aunque están actualmente estudiando su construcción).

El precio del transporte en autobús, que se diferencia entre busetas y colectivos según el número de pasajeros que pueden transportar siendo las busetas algo más grandes que los colectivos, es actualmente de 1400 pesos, algo más de 0,50 euros.

La carrera mínima de taxi en Bogotá es de 3200 pesos, 1,30 euros.

El billete de Trasmilenio tiene un precio actual de 1700 pesos, 0,68 euros.

En Bogotá hay unos 50 000 taxis operativos. Son de color amarillo bastante bien identificable y en ocasiones es fácil comprobar que superan incluso a los vehículos privados en ciertos momentos del día y en ciertas partes de la ciudad.

Para subirse a una buseta o colectivo basta con pararlo con un gesto de la mano. Los buses paran en el lugar que tú elijas, tanto para subirte como para bajarte, lo que conlleva ventajas e inconvenientes. La ventaja obvia es que siempre uno puede elegir el lugar más conveniente para subirse o bajarse. Pero el inconveniente es cuando vamos montados, tenemos prisa y el conductor va parando cada cien metros para dejar subir o bajar a otros pasajeros. En algunos puntos de Bogotá se han instalado paradas fijas para los autobuses, pero son muy pocas.

En lugar de llevar un número de línea, las busetas y colectivos llevan un cartel con los lugares o calles más relevantes que se encuentran en su ruta, algo difícil de ver al caer la noche o difícil de identificar para los extranjeros novatos como yo.

Al subirse a una buseta o colectivo es recomendable aferrarse muy bien a los postes de sujeción, pues los conductores suelen conducir muy rápido, dando acelerones o pisando a fondo los frenos.

[Editado: añadido el 20/06/2011] ↓

Muchos semáforos no disponen de la caja luminosa con el indicador de paso para los peatones, de modo que hay que estar pendiente y mirar hacia las luces del semáforo que están destinadas a los vehículos para comprobar que están en rojo y cruzar la calle.

Sistema educativo

El Colombia el sistema educativo puede ser privado o público, pero el sistema público de escuela primaria e institutos tiene una reputación bastante negativa entre la población, no tanto por ser de una calidad deficiente, sino por estar frecuentado por personas de estratos bajos que no se pueden permitir pagar los costes de la escuela privada.

Paradójicamente, las universidades públicas son de las que mejor renombre ostentan. El motivo es que el acceso a éstas es extremadamente difícil.

Por lo tanto, la mayoría de estudiantes frecuentan universidades privadas, cuyos sistemas de acceso son más flexibles aunque sus tarifas sean astronómicas. En esta página pueden consultarse los precios por semestre de las carreras de la Universidad Javieriana, una de las privadas más famosas. Aquí está la lista de precios por semestre de las carreras de la Universidad del Rosario, también una de las más reconocidas. Y aquí, agárrense fuerte, los de la Universidad de los Andes, quizá la más prestigiosa de entre las privadas colombianas. Ahora, la cotización del par de divisas euro-peso colombiano se encuentra actualmente en algo más de 1 euro = 2600 pesos. Pero redondeemos un poco hacia abajo para curarnos en salud y digamos que 1 euro = 2500. Podemos entonces comprobar que estudiar dos semestres (o sea un año) de Economía en la Javeriana cuesta 14 148 000 pesos, o sea 5659,20 euros; la misma carrera en la Universidad del Rosario cuesta al año 14 712 000 pesos, o sea 5884,80 euros y en la Universidad de los Andes 21 300 000 pesos, es decir, 8520 euros. Ahora vayamos a España. La carrera de Economía cuesta al año en la Universidad Autónoma de Madrid unos 802,80 euros (13,38 euros x crédito x 60 créditos del primer curso = 802,80 euros) y en la Universidad Complutense hay que desembolsar unos 664,80 euros (11,08 euros x crédito x 60 créditos del primer curso = 664,80 euros). Sin embargo, estas dos universidades son públicas y, por tanto, ostensiblemente económicas. Veamos cuánto cuesta un año de Economía en dos de las universidades españolas privadas más prestigiosas. En la Universidad de Deusto ofrecen la carrera combinada de Derecho + Economía, que cuesta al año 7728 euros (5964 euros del módulo de Derecho + 1764 euros del módulo de Economía = 7728 euros). La otra universidad privada que he elegido es ni más ni menos que la Universidad Pontificia de Comillas, donde la carrera se llama Grado en Derecho y Diploma en Derecho de los Negocios y cuesta 10 551,93 euros (937,50 euros de matrícula + 9 mensualidades de 1068,27 euros = 10 551,93 euros). A pesar de las altas cifras de las matrículas de las universidades privadas españolas no hay que olvidar que el salario mínimo español es tres veces mayor al colombiano y, mas o menos igual ocurre con el nivel de vida y el precio de los bienes y servicios entre estos dos países. Por lo tanto, sólo puedo concluir conque en Colombia estudiar en la universidad es un lujo apto para unos pocos: la minoría fuertemente enriquecida y una clase media que tiene que endeudarse hasta las cejas para poder llegar hasta final de mes.

Además, para poder licenciarse hay que realizar 320 horas de prácticas (pasantías) habitualmente distribuidas a lo largo de un semestre. Las prácticas se pueden realizar tanto en la empresa privada como en la administración pública, no suelen tener ningún tipo de remuneración y consisten en 8 horas al día, lo que apenas deja abierta la posibilidad de frecuentar clases.

La matrícula de universidad se realiza cada semestre, lo que quiere decir que los estudiantes se matriculan dos veces al año. El precio por semestre de la carrera de Relaciones Internacionales en la modesta universidad privada Jorge Tadeo Lozano supera los 5 300 000 pesos, es decir, más de 2100 euros por semestre. Al año el desembolso es de más de 4000 euros, y eso que estamos hablando de una carrera modesta en una universidad modesta. Miren el precio de estudiar Medicina en la Universidad de los Andes.

Todo el mundo aquí me dice que en el mercado laboral colombiano es más difícil acceder a un puesto de trabajo si no se tiene un postgrado o máster. Aunque el precio de los másteres es muy heterogéneo, los másteres más interesantes no suelen bajar de los 15 millones de pesos, o sea unos 4000 EUR.

«Lavar el diploma» es una expresión usada frecuentemente por los estudiantes que han estudiado en universidades modestas o con poco renombre y que buscan «adecentar» el currículum vitae haciendo un máster caro en una universidad prestigiosa.

Lo que quiere decir que un estudiante medio ha tenido que invertir unos 90 millones de pesos (36 000 euros) para obtener una formación universitaria: 600 000 pesos (240 euros) por la tasa de licenciatura, 70 000 pesos (25 euros) la tasa del examen final de reválida oficiado por el Estado colombiano para poder licenciarse, 75 millones de pesos (30 000 euros) por los cinco años de carrera, más un máster o especialización de unos 15 millones de pesos. Todo ello sin contar con los gastos de transporte, libros y material universitario (fotocopias, cuadernos, etc.). En España un licenciado universitario con un máster discreto no tiene porqué invertir más de 8 o 10 mil euros en su educación superior (900 euros de matricula anual x 5 años = 4500 euros + 4000 euros de un buen máster = 8500 euros).

Una vez, hablando con una estudiante de Diseño Industrial, le pregunté si había pensado en el tiempo que le llevaría recuperar todo ese gasto universitario invertido. Ella se limitó a mirarme pensativa. No obtuve respuesta.

Seguridad

Bogotá es una ciudad poco iluminada, lo que pone las cosas más fáciles a los delincuentes para que cometan atracos y robos. Si eres objeto de un atraco o robo no te resistas e intenta fijarte bien en las características del ladrón para efectuar la denuncia pertinente.

Es recomendable salir a la calle con las pertenencias imprescindibles y el dinero justo. Las tarjetas de crédito, el reloj, el portátil, todo tipo de joyas y objetos de valor de cualquier tipo (bolsos caros) es mejor dejarlos en casa. También es recomendable caminar con paso firme, sin entretenernos a escribir mensajes en el móvil o a mirar a los pajaritos volar. Hay que estar atentos a las personas que se nos acerquen y es una buena idea caminar cerca de otras personas que nos inspiren confianza.

El paseo millonario es un tipo de robo que consiste en que la víctima sube a un taxi, éste se detiene poco más adelante donde se suben otras personas que intimidan a la víctima y lo roban.

Para evitar estos casos lo más recomendable es llamar a la agencia de taxis. Ésta te facilita el número de matrícula y una contraseña para verificar que el coche es de la agencia contratada y que el conductor pertenece a dicha agencia.

En mi opinión, la manera más segura de moverse por Bogotá es a través de la red de buses Transmilenio, un moderno sistema de transporte que emplea un carril exclusivo y que tiene paradas en los puntos más importantes de la ciudad. El inconveniente es que Bogotá es una ciudad enorme y el Transmilenio no llega a todos lados.

La policía y el ejército suelen hacer retenes aleatorios en carretera para localizar posibles delincuentes, guerrilleros, jóvenes en edad de hacer el servicio militar que no se han presentado a filas o han huido del cuartel, etc. La verdad es que al principio impresiona verte rodeado de militares armados que, eso sí, muy cortesmente te piden el documento de identidad.

Gastronomía

A mi humilde entender (y según mi aún más humilde paladar), en Colombia hacen unas de las mejores hamburguesas del mundo en la hamburguesería El Corral. Y eso que yo no soy un incondicional de la comida rápida. Pero es que son irresistibles.

También a mi humilde entender, aquí se hace una de las cervezas más ricas del mundo, la Club Colombia. Aunque también me parecen excelentes la Costeña y la Águila.

Mi plato favorito es la bandeja paisa, consistente en arroz blanco, patacón frito (una especie de plátano maduro aplastado y frito a modo de filete), judías pintas, huevo frito, una pieza de chorizo y otra de morcilla, una arepa pequeña, un trozo de aguacate, chicharrón y carne picada. No es un plato ligero, pero es delicioso.

Comer en la calle es casi irresistible. Prácticamente en cada esquina uno puede encontrar un puesto de ricas empanadas o arepas, o señores que venden una gran variedad de frutas frescas, siendo el salpicón (especie de macedonia) el producto estrella. Aunque a mí me entusiasma la ensalada de frutas, otra suerte de macedonia de frutas variadas a las que se les añade queso rallado y helado a gusto del cliente. Una delicia.

Colombia en general

Con 18 días festivos, Colombia es el país con más días de descanso de toda América Latina.

Los colombianos son personas exquisitamente cordiales, educadas y bienhabladas.

Colombia es un país donde la riqueza está dramáticamente mal distribuida. Prácticamente la mitad de la población (49,2%) vive por debajo del umbral de la pobreza.

El salario mínimo colombiano en 2011 es de 599 200 pesos, lo que equivale a unos 240 euros. En España es de 641,40 euros, casi tres veces más.

El precio del cine al lado de mi casa es de 9000 pesos (3,60 euros) los días normales y 5000 pesos (2 euros) los jueves por ser sesión reducida. Las pelis en 3D cuestan 12 000 pesos (4,80 euros).

Muchas personas viven de la venta ambulante y una de sus estrategias de marketing es increpar a los viandantes para que compren su mercancía. Esto me resultaba incómodo al principio, pues uno está acostumbrado a contestar siempre al ser interpelado y les decía a todo el mundo: «no, gracias», «no me interesa», «muy amable, no», «no se moleste…». Ahora hago como todos (a donde fueres haz lo que vieres) y no les presto atención.

Esta manera de ser increpado también ocurre en tiendas convencionales, por ejemplo, en centros comerciales. Si uno se acerca a la entrada, el dueño o el vendedor se te acerca y te dice: «bienvenido, siga» o «¿en qué puedo atenderle?».

Se dice que Colombia es en 2011 el segundo más feliz del mundo.

La burocracia en Colombia me resulta aterradora, y eso que en España no tenemos fama precisamente de disfrutar de una burocracia simple, rápida y efectiva. Lo que me hace pensar así es que para realizar algunos trámites es necesario acreditar con innumerables documentos que uno es quien es.

Por ejemplo, para acceder a un piso de alquiler no sólo hay que presentar los documentos acreditativos de solvencia económica en forma de extractos bancarios, nóminas, contrato de trabajo, sino que hay que aportar también prueba de solvencia de 2 fiadores (los que se harían cargo de los pagos del alquiler en caso de que yo no pudiera) debiendo tener uno de ellos al menos una propiedad inmobiliaria (para, dado el caso, poder embargar). Si el alquiler se realiza a través de inmobiliaria, ésta cobra al interesado en alquilar una tasa con la que se efectúa un estudio de solvencia. Si el estudio da resultados positivos ya sólo queda firmar el contrato, que debe hacerse ante notario plasmando al lado de la firma la huella dactilar tanto del arrendatario como de los fiadores.

También hay que plasmar la huella dactilar junto a la firma para realizar muchas transacciones bancarias.

En todo este tiempo viviendo en Colombia he aprendido que la sociedad colombiana está fuertemente estratificada y que muchos de sus juicios de valor los realizan tomando como filtro este sistema de estratificación. Es un hecho que no es igualmente considerado un candidato a un puesto de trabajo que se haya licenciado en la Universidad de los Andes, por poner un ejemplo de universidad privada de prestigio, que un candidato licenciado de la Universidad Libre. De modo que preguntar qué universidad se ha frecuentado es una forma de hacerse una idea del estrato social de una persona.

He podido apreciar unas diferencias sociales apabullantes; basta ir, por ejemplo, al Centro Comercial Andino situado en el norte (carrera 11 con calle 82) para darse cuenta de las dos Colombias. En los alrededores de ese centro comercial tenemos exquisitos comercios como Zara (extremadamente cara y con un estilo comercial que quiere acercarse a las marcas textiles de lujo) y Hugo Boss entre otras, restaurantes caros de más de 50 000 pesos el plato (20 EUR), con Mercedes, Volkswagens o Infinities de lunas tintadas dando vueltas por el lugar, hombres y mujeres con perfumes y ropas de marca, etc. Es como haber cambiado de país realmente.

La palabra indio es despectiva y a menudo se utiliza para insultar. El contexto más habitual en la que la he oído es en manejar como un indio, cuando se quiere indicar que alguien conduce mal su vehículo.

Colombia es el único país de América Latina con costas en el Océano Pacífico y en el Océano Atlántico. Y así se indica en el escudo nacional.

El ave nacional es el cóndor de los Andes, el ave voladora más grande que existe en el mundo. Lamentablemente se encuentra en vías de extinción.

La precariedad laboral, los bajos salarios y la inseguridad fuerza a muchos colombianos a abandonar el país. De entre todas las personas que he conocido en Colombia, no hay ninguna que no tenga a alguien más o menos cercano fuera del país.

En Colombia he visto los paisajes más espectaculares que nunca podría imaginarme. Y eso que he viajado poco debido a mi miedo a echarme a la carretera. De los fenómenos naturales que tengo más cerca destacaría el Salto del Tequendama es espectacular y lo sería aún más si no fuera porque el río que lo alimenta posee unos niveles de contaminación alarmantes.

He leído en el magnífico libro de William Ospina «En busca de Bolívar» que Colombia tiene la mayor variedad de aves del mundo.

El río Bogotá es uno de los más contaminados del mundo.

En Colombia he oído por primera vez llamar a España como madre patria. Algo que me ha sorprendido bastante.

También me ha sorprendido mucho el que el 12 de octubre, celebración del Día de la Hispanidad en España, aquí se llame Día de la Raza.

Cuando un colombiano imita el habla de un español siempre hace hincapié en la Z y en las S, diciendo algo así como: ezque joder, qué pasha tío, vamosh hombre, joder ezque…

Nunca he oído a un español intentar imitar el habla de un colombiano. A veces lo he intentado yo ante una audiencia colombiana, pero a pesar de los dos años que llevo aquí, estoy convencido que sin ningún éxito.

***

Bueno, aquí lo dejo. He repasado los datos de esta entrada con mi pareja, colombiana, y en general parece que los dos estamos de acuerdo con todo. Seguro que me dejo más cosas en el tintero, pero tampoco era mi intención hacer una tesis doctoral. Para la siguiente entrada voy a intentar hacer lo mismo con mi país, España. Vamos a ver qué tal sale. Después vendrán Alemania, Canadá e Italia (no sé si por ese orden). Si alguien cree que debería matizarse algún dato, por favor, que deje un comentario y estaré encantado de actualizar la entrada con su información.

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8 respuestas a Experiencia personal en el extranjero I – Curiosidades sobre Colombia

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  4. Oscar Osorio Jimenez dijo:

    muy interesante Colombia es un pais hermoso ,con una poblacion sumida en un letargo,´son excelentes trabajadores,diria mejor trabajadores sumisos,temerosos de perder su empleo,por la dificultad de conseguir otro,por eso existe desde hace mas de 50 años una guerra,que solo se ve en las montañas o zonas dominadas por la guerrilla colombiana,que no son una sino varias,La FARC,ELN,EPL,y pare de contar otras que por intereses creados por diferentes capitales nacionales y extranjeros,a causa de las riquezas que genera y tiene el pais,mantienen a Colombia sumido en una triste esclavitud,la pobreza extrema,y la falta de gobernantes razonables,que amen en verdad a su pueblo,pueblo grande y humilde,donde hay que aparentar para poder sobrevivir,el mejor sitio del mundo para vivir,es dificil encontrar un sitio hermoso donde te atiendan tan bien o mejor que en tu propia casa,por eso la gente emigra,por eso estudian y aprenden mucho,porque hay 50 personas esperando que falles en tu trabajo,y puedo asegurar que son mejores que uno,hay un excelente control de calidad!,en todo lo que se hace,su gente y sus comidas son maravillosas,pero tienen que buscar alternativas para poder existir,tenemos mala fama a nivel mundial,a causa del narcotrafico y otras,decia Gabriel Garcia marquez,premio nobel de literatura,que no habia cosa mas dificil que ser Colombiano fuera de su pais,y es cierto, lo felicito amigo por compartir ,sus vivencias,espero que le sirva de acople a sus comentarios. atte Oscar osorio Jimenez.

    • Daniel dijo:

      Estimado Oscar:

      Muchas gracias por pasar y dejar su comentario. Como digo en el artículo, mi intención es hacer una especie de compilación sobre las cosas que más me han resultado curiosas o interesantes de todo el tiempo que viví en Colombia. No es una lista exhaustiva, pero que sí resume más o menos bien lo más importante de mi experiencia allí. Tiene razón cuando dice que los colombianos son gente trabajadora, lo he podido ver con mis propios ojos. Pero no sólo eso, yo añadiría que son también muy valientes y emprendedores, dispuestos a apostar fuerte por salir adelante.

      Yo siempre he dicho, cuando me han preguntado mi opinión sobre el país, que es un país que lo tiene todo pero en el que por desgracia mucha gente carece de muchas cosas, y siento una profunda pena por ello. He leído «Las venas abiertas de América Latina» y varios libros de Germán Castro Caycedo y William Ospina y he aprendido el porqué de este drama latinoamericano. De lo bueno de Colombia siempre me quedaré con sus gentes (las buenas, claro, que las hay y son muchas), su comida y su paisaje.

      Un saludo,
      Daniel

  5. Pingback: Cuando soy extranjero en mi propio país: opinión personal de un español que ha regresado a España | La voz seca

  6. MARIA dijo:

    Este pais es un “circo” donde todos,(ricos y pobres) sabemos lo que es la DIVERSION.
    Qué opina Usted sobre el sentido del humor de los colombianos?
    Le gusta la rumba colombiana? mucho…. poquito….nada …
    Tenemos muchos defectos pero aburridos si NO. ja ja ja ja
    Qué viva Colombia y por qué no la ” Madre Patria” . y olé!

    • Daniel dijo:

      Me pregunta sobre el sentido del humor de los colombianos y no puedo contestarle otra cosa que me parece en la mayoría de los casos inteligente y mordaz, algo alejado al humor español (a fin de cuentas nos separan más de siete mil kilómetros). Y en cuanto a la rumba, pues personalmente no soy muy rumbero, pero admiro lo bien que bailan y lo profundamente que sienten la música. ¡Muchas gracias por su comentario!

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