Sobre el sufragio universal

Yo tengo un amigo con el que suelo hablar de muchos temas, pero sobre todo hablamos de los libros que leemos o que tenemos pensado leer en un futuro. Hace ya algún tiempo recuerdo que salió el tema del sufragio universal y hasta el día de hoy no he olvidado lo que conversamos, o mejor dicho, lo que él me dijo al respecto. Mi amigo es un tío muy culto y, como digo, devorador de todo tipo de literatura: novela, ensayo… un gran conocedor de buenas lecturas. Pero sobre todo es un bibliófilo; lo primero que hace cuando tiene un libro nuevo entre las manos es abrirlo con exquisito cuidado y oler entre sus páginas.

Ese día que hablamos del sufragio universal me dijo que tras haber leído un ensayo político (cuyo título he olvidado, pero por el que pienso preguntarle nuevamente) compartía los argumentos que éste planteaba según los cuales para garantizar una sociedad y un modelo de Estado más justo el derecho a voto debería limitarse a aquella parte de la sociedad con más y mejor formación. Sólo esto garantizaría que el derecho al voto se efectuara de una manera responsable, respetuosa y consecuente con las ideas y el conocimiento. En seguida yo le contesté que me parecía una aberración, sobre todo después de que a lo largo de la historia se hubiera luchado tanto para conseguir el esquema actual de un hombre un voto. Sin embargo, él me insistió en que el derecho a voto es un ejercicio de enorme responsabilidad que sólo debería estar reservado a aquellos que por su educación fueran conscientes del calado de semejante compromiso y que como tal, la decisión de a quién dar el voto debería estar sujeta a una profunda reflexión que contemplara y analizara el comportamiento, la transparencia, la eficacia y la productividad de cada uno de los partidos existentes, y que decantara su voto en función de las conclusiones obtenidas mediante dicha reflexión. Su idea me seguía pareciendo bastante exagerada, pero él añadió que ese conjunto de ciudadanos privilegiados no podían ser individuos cualesquiera, sino personas con una alta formación y capacitación para analizar los asuntos de estado, una especie de grupo de sabios renombrados y reconocidos por toda la sociedad.

Ahora, tras los obscenos y frecuentes casos de corrupción y la seria amenaza inminente realidad en la que se ha convertido el bipartidismo en España, me he acordado de esta idea que en su momento me resultó tan fuera de lugar. La verdad es que el día que mantuvimos esta conversación no ahondamos nada en el tema. Él se limitó a decirme que tras leer el ensayo le había parecido interesante la idea de abolir el sufragio universal por los concisos motivos que he puesto arriba y yo me limité a rebatirle con poco más de un par de argumentos manidos en pro de la justicia e igualdad universales. Sin embargo, creo que el tema tiene mucha enjundia y sería interesante ahondar un poco más en él. A mí me sigue pareciendo mejor y más justo el sistema actual de sufragio universal (aunque estoy tratando de informarme sobre cómo es la denominada democracia directa de la que tanto se habla últimamente), pero me he divertido reflexionando sobre una sociedad utópica cuyo sistema de elección política estuviera en manos de la mencionada comisión de sabios.

A continuación paso a enumerar las reflexiones que he hecho sobre el tema.

Condición sine qua non: neutralidad

El requisito primordial de a comisión de sabios sería constituirse en un órgano neutral que tendría el objetivo de elegir mediante votación no secreta y en función de una serie de criterios neutrales inclinados primordialmente hacia el bienestar general, a la fuerza política más conveniente de todas las opciones políticas que existan. Dicho de forma sencilla: el pueblo legitimaría a dicha comisión para que en virtud de sus conocimientos elija al partido que gobernará el país.

Criterios de decisión y sistema de puntuación

Los criterios de decisión serían muy diversos y constituirían la base de un sistema de puntuación (como ocurre con las oposiciones). Una vez realizada la evaluación de dichos criterios, la comisión de sabios efectuaría la votación entre los cinco*** partidos mejor puntuados. Esto garantizaría la posibilidad de que cualquier partido, siempre que cumpla con los requisitos descritos por los criterios de evaluación, pudiera ser uno de los cinco entre los que se efectúa el sufragio. Asimismo, esto sería un mecanismo que mantendría a los partidos siempre en máxima alerta para poder entrar en la competición final. Cumplir los criterios de elección daría puntos positivos a los partidos. No cumplirlos daría puntos negativos. El balance final de puntos sería el que determinaría los cinco partidos que tendrían derecho a ser votados por la comisión de sabios. Por ejemplo, daría puntos positivos presentar un programa electoral coherente, potencialmente viable y cuya esencia esté inclinada hacia el bienestar general. Daría puntos negativos tener entre las filas miembros del partido que estén imputados, condenados y que no hayan sido apartados de las listas electorales o que tengan antecedentes penales. Daría puntos positivos que el partido gobernante saliente haya cumplido en lo posible su programa electoral (se da por hecho que debido a los cambiantes e impredecibles acontecimientos de la vida política no siempre será posible llevar a cabo todas las propuestas, pero debería tenerse en cuenta de manera positiva que el gobierno justifique con argumentos coherentes los motivos que impidieron su cumplimiento). Por el contrario daría puntos negativos incumplir el programa electoral sin tener motivos de peso, etc.

Evaluación continua

La comisión de sabios efectuaría un seguimiento a aquel partido ganador (partido gobernante) para verificar que cumple su programa electoral. La evaluación del cumplimiento del programa electoral daría un baremo final que sería tenido en cuenta en las siguientes elecciones (y visto lo visto, implantado a los partidos principales de España, sería un elemento sancionador muy contundente).

Asimismo, la comisión valoraría de forma continua la labor de los 4 partidos restantes que actuarían a modo de oposición. Otorgaría una valoración positiva la colaboración de la oposición con el gobierno en aquellos puntos de la agenda política donde sea fundamental (por ejemplo en la lucha contra el terrorismo), así como ejercer presión sobre el Gobierno en cuestiones en las que objetivamente esté emprendiendo un rumbo indeseado (privatización de servicios públicos, por ejemplo).

Dificultades del sistema

Al crear un sistema completamente nuevo es normal encontrar sólo huecos e incoherencias. A continuación pongo las que primero se me han venido a la cabeza.

  • ¿Quién podría llegar a participar en la comisión de sabios? ¿Cuáles serían los méritos y las características necesarias para considerar sabio a un individuo?
  • ¿Cuáles serían los criterios para la selección de los sabios? [Muy parecida a la anterior pero creo que ambas cuestiones podrían ser complementarias.]
  • ¿En caso de existir un individuo que cumpla los requisitos de sabio estaría obligado a participar en la comisión o sería un acto voluntario?
  • ¿Cuánto durarían los periodos de la comisión de sabios? ¿Duraría lo mismo que la legislatura, el doble que la legislatura, sería vitalicia?
  • ¿Cuáles serían los criterios de selección de los cinco partidos con derecho a participar en el sufragio?
  • ¿Cómo sería el esquema de puntuación? ¿Estarían igual puntuados todos los requisitos o la puntuación dependería del nivel de exigencia del mismo?

El principal inconveniente del sistema

Es el mismo inconveniente que existe para cualquier sistema democrático: la dificultad de garantizar la neutralidad, en este caso, del comité de sabios. No me cuesta creer que a estas personas estuvieran sometidas a grandes presiones por parte de los de siempre: lobbies, grupos de interés, grandes corporaciones, etc., quienes procurarían por todos los medios influenciar la decisión de voto de la comisión de sabios. Es más fácil untar a una comisión de unos pocos que crear una dinámica bipartidista como la que ya se ha logrado implantar en España. Esto haría este sistema muy vulnerable y provocaría consecuencias diametralmente opuestas al fin para el que se creó. He pensado por un momento que la comisión de sabios debería estar constituida por individuos anónimos, pero esto tampoco es válido. Sería impensable dejar el rumbo de un país en manos de gente a la sombra. Es más, al ser un sistema opaco las probabilidades de corromperlo aumentarían peligrosamente.

Conclusión

Creo que es un sistema inviable porque la tendencia humana a proteger e imponer los intereses privados sobre los generales terminaría imponiéndose y destrozaría su esencia, en principio noble y justa de que unos pocos, los mejores, los más preparados, los que precisamente por dicha preparación están capacitados para generar un criterio de justicia e igualdad, elijan por la inmensa mayoría. Además, este sistema de sufragio restrictivo obligaría a reajustar la Constitución sobre todo en lo referente a la soberanía del Estado, la voluntad popular, la igualdad y la libertad con el fin de adaptarla a un mecanismo que subrogaría la soberanía a la comisión de sabios, viéndose así mermada la voluntad del pueblo. Con el sufragio universal tenemos la (falsa) sensación de que al menos un día cada cuatro años los ciudadanos tenemos el rumo del país en nuestras manos. ¿Usted qué piensa?

*** He dicho cinco, pero podría ser perfectamente otra cifra.

La comisión de sabios sería un ente neutral con el objetivo de elegir la fuerza política más conveniente de entre todas las opciones políticas existentes
Anuncios
Esta entrada fue publicada en Política y etiquetada , , . Guarda el enlace permanente.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s