El pueblo y la intercesión divina según Mubarak

Ayer leí (ya no sé si estupefacto o no) que el el presidente de la República de Egipto, el ahora y siempre famoso Hosni Mubarak, cedía parte del poder al actual primer ministro Suleimán porque había contraído con dios la obligación de quedarse en el «trono» hasta septiembre del presente año. Y lo dijo en un discurso en el que todo el mundo, probablemente incluso los suyos en el gobierno, Suleimán también, esperaba que dijera que cogía las maletas (llenas de oro y joyas, como hizo prudencialmente en primer lugar su mujer), se metía en uno de sus jets privados y desaparecía de la faz de Egipto por siempre jamás. Pues no, para sorpresa de todos menos para él y para dios anunció solemne que facilitaría las próximas elecciones, pero que aunque todo el pueblo clamara su expulsión del gobierno (y hasta del país), él había nacido para quedarse (y para morirse) allí porque había firmado un contrato laboral de obra y servicio con el mismísimo dios (quien quiera que éste sea).

En las fuentes que he consultado se afirma que el amigo Hosni fue designado Vicepresidente de la República de Egipto en 1975 y que continuó la línea política de quien lo puso en el cargo, el entonces Presidente Sadat. Éste fue asesinado por radicales islámicos y dejó vacante el «trono» que, obviamente ya tenía el nombre de Hosni labrado en los apoyabrazos. En ningún sitio he conseguido averiguar cómo y por qué fue designado el amigo Hosni Vicepresidente de la República, si había habido un sufragio (universal o no) o si la designación se había sucedido apéndice digital mediante. En cualquier caso, todo apunta a que fue puesto a dedo en el poder y por lo tanto no debería sorprender a los egipcios que llevan dos semanas luchando por las calles de El Cairo, esquivando las balas o las bolas de goma de la policía o los atropellos con nocturnidad y alevosía por parte de las patrullas callejeras (de rednecks) pro Mubarak escuchar lo que el gran rais comunicó a sus súbditos. No nos debería sorprender que el amigo Hosni dijera lo que dijo: que dios confía en que se quede hasta septiembre para así poder marcharse (no sin cierto resquemor) por la puerta grande y evitar así hacer mutis por el foro con el picor propio de a quien le han dado una patada en el trasero. Anunciando su marcha, así, para dentro de ocho meses, está afirmando que se marcha, pero seguro que al mismo tiempo pensando que si todo se ha calmado para entonces firmará la renovación del contrato con dios. Me lo veo venir. La fuerza de atracción que ejercen las poltronas hechas a medida es superior a la fuerza de gravedad del planeta Júpiter.

Aquí hay un problema de fondo: o bien el amigo Hosni, tan apoltronado en el poder es incapaz de ver lo que hay delante de sus narices y esto es: un pueblo que está harto de tenerlo en el gobierno y de comprobar cómo la corrupción del país ya no es intrínseca al aparato administrativo, sino que lo ha contaminado de tal forma que aun con cambios en la cúpula de gobierno es muy dudoso alcanzar un estado de salubridad medianamente aceptable, o bien el que sufre de una grave miopía es dios mismo, por haber elegido al amigo Hosni, alguien tan impopular como inmensamente enriquecido por los mecanismos corruptos de su propio gobierno. Pero Hosni está tranquilo porque si dios lo quiere a él, con eso basta.

Edit: el amigo Hosni acaba de dimitir. ¿Será que dios se ha puesto finalmente las gafas? Ojalá sea así.

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